lunes, 24 de septiembre de 2018

Cosas que debí decirte, pero no.


Me da miedo la oscuridad.

Odio que no utilices signos de puntuación.

Llegas tarde.

Te quiero.

Ven por la noche, papás duermen, y yo podré salir
por la puerta trasera.

Vuelve.

Me gusta la forma en la que me miras.

Ríe así por siempre.

Más te vale que cuides ese libro.

¿Llevo chocolates?

Buen viaje.

Te sienta esa camisa azul.

Te quiero.

Mira la luna, está preciosa.

Escuché esta canción, y pensé en ti.

¿Compramos pizza?

Me gusta tu perfume.

¿Estás bien? Yo invito las cervezas.

Te extraño, ¿vuelve, si?

Estoy ebria, y pues, pienso en ti.

Te quiero.

¿Me quieres? ¿Lo haces? No importa, ya veremos qué hacer.

Eres un idiota.

Te he escrito nueve poemas, este es el décimo.
No, no los verás nunca.

Tu serie favorita es horrible.

Adoro escuchar tu voz.

Había alguien más; perdida de tiempo,
no sonríe como tú.

Jarabe de Palo suena en la radio. pienso en ti.

Te odio un poco, a veces.

Eres un creído.

Perdámonos en un atardecer ¿te apetece?

Ya voy a tu casa, ábreme, llevo vino.

Ojalá te atores con ese cigarrillo.

Te quiero.

lunes, 10 de septiembre de 2018

The girl of the broken smile


Lleva varios días sin mirar alguien a los ojos,
le tiembla la boca,
y siempre está distraída.

Va a toda prisa,
y no intimida con nadie,
lo poco que sé de ella,
es que escribe,
un montón.

La he pillado,
llevarse servilletas,
y escribir ciertas frases en ellas,
y cuando lo hace,
les juro que le brillan los ojos.

Y sonríe.

Lleva siempre un libro en la cartera,
y aunque a veces no lee,
trae uno diferente cada día.

La niña de las letras.

Mi niña imposible.

La he escuchado decir:
que el amor es una pérdida de tiempo,
¿así que te rompieron el corazón?
-interrumpo la conversación-
"para eso se necesita tener uno"
-responde-

Así que es eso.

Y cuando parece que por fin
va hablar de algo que no sea de libros,
se disculpa;
"que sé que te aburro, lo siento"

¿Quién carajos se atrevió hacerle daño a esa sonrisa?

Una vez borracho le dije:
que si de mi dependiera ella nunca iba a dejar de reír,
y ella al borde del llanto respondió:
¿y qué si el dolor le pertenece a otro?
uno no repara, lo que no rompe.

My beauty queen of only twenty two.

Que no me importa
pasar y horas y horas
debajo de la lluvia,
esperándote llegar,
buscando en la oscuridad,
algún destello de esa sonrisa,
¿y si te quedas un rato?
por favor quédate.

Que yo no voy a reparar lo que no he roto,
pero puedo construir algo nuevo,
¿te apuntas?

martes, 4 de septiembre de 2018

Probabilidades.


Siempre suelo excusarme con esa estúpida idea mía de:
"no sé querer"
"me va mejor estar sola"
cuando la verdad es que me aterra,
me llena de miedo
pensar que puedo llegar a romperme por completo,
otra vez.

"Mientras más dejas que las personas se acerquen,
más posibilidades tienes de que te lastimen"
-dicen-

Y por qué ya nadie habla de que mientras más arriesgas,
hay probabilidades de que salga bien,
que sí,
que te van hacer daño,
que nadie se libra de eso,
que acabarás ebria durante una semana,
contándole a tus amigas lo hijo de puta que fue,
que si,
que puede salir mal
¿y si no?
¿te lo imaginas?

Y llegará alguien,
que te bese los miedos,
que te acaricie las inseguridades,
"al carajo, que yo me quedo"

Y lo habrá,
te lo aseguro.

Que no sepas qué tiene,
pero ojalá no lo deje de tener nunca.

Que aunque a veces parezca imposible
quererlo más,
a la mañana siguiente,
quererlo un poquito más,
y mejor.

Que siempre lo quieras mejor.
Que siempre te quieras mejor.

martes, 21 de agosto de 2018

Querida Ale.


"No has escrito"
me recriminó anoche,
mi "yo" de catorce años;
"que empecé a trabajar,
que no tengo tiempo".

"¿Y los libros en la encimera?
¿ya no lees tampoco?",
"si, pero la universidad;
ya sabes,
muchas cosas que hacer."

Alejandra me miró de arriba abajo,
y supe que la había decepcionado;
¿y tu libro?
¿y tu sueño con ser artista?
¿sigues cantando?

"No, no; eso será después;
esto es la vida real, pequeñita"

Y se fue,
se fue;
y estoy segura que se marchó muy molesta.

Hoy le he escrito una carta,
y va algo así:
"Algún día seremos libres, tendremos esa camioneta blanca que siempre soñaste; viajaremos a Perú,
y recitaremos en un bar, seré cantante de una banda de rock; y todos estos recuerdos amargos se quedarán arrinconados en ese mueble envejecido que mamá se empeñaba en guardar; y que nosotras odiábamos tanto; nos reiremos de nuestras lágrimas, y nos parecerá absurdo haber estado triste antes;
beberemos cerveza, haremos una fogata en la playa y por fin aprenderás a entender las constelaciones; que nuestra vida sea: un infinito verano; que no llueve más, que aquí ya ha hecho demasiado frío.
Tendremos dos perros, un gato y por fin compraremos una batería; habrás conocido Londres, recitales en Madrid, y comida en París, un beso en New York; y el amor de tu vida a los veinticinco.
Ale, te juro; que un día; despertarás y vivirás todo lo que tanto ansías, todo lo que tanto mereces, te lo prometo; todo habrá terminado, el dolor habrá calmado y aunque no lo creas te mirarás en el espejo; y estarás preciosa.
Aunque ahorita, el pasado nos pese; el futuro nos sonríe y nos tira pétalos en el camino para que lleguemos pronto a él.
Que aunque nunca fuiste guerrillera, siempre sobreviviste a las balas, y que de eso se trata la vida ¿no?
Te quiero, Ale.
Tranquila, mamá aún dice que eres su escritora favorita."


martes, 31 de julio de 2018

Enfermedad del siglo XXI.


Una vez alguien me dijo:
"que en otra vida,
sí que sepamos querernos."
yo tan incrédula:
pensando que ha sido lo más romántico
que alguien pudo haberme dicho.

Dos semanas después,
él estaba con alguien más.

"Te quiero, pero..."
¿qué putada no?
a la mierda lo demás,
"pero; yo te quiero"

¿Notan la diferencia?

No más mensajes al whatsapp,
no más posts diciendo que la quieres,
no más excusas para tu forma tan cobarde
de no desearla cerca,
pero que ni se atreva alejarse.

Que si no has aprendido a quererla,
te aseguro que a la vuelta de la esquina,
hay alguien que está dispuesto hacerlo.

¿Entonces?
que la dejes libre.

O juégatela,
por ella,
¿que tienes que perder,
si es a ella a quién tendrás en tus brazos
cada noche?

¿No lo vale? ¿Seguro?

Que me he hartado de poemas baratos,
de frases sacadas de Facebook,
y creer que:
"si que me quiere,
pero no es nuestro momento"

Al carajo,
que no,
que yo no te quiero en otra vida.

Yo te quiero en esta,
y si no,
en la siguiente,
ni me busques.




domingo, 15 de julio de 2018

¿Te lo imaginas?


¿Recuerdan su primer beso?
apuesto a que sí,
todos esos nervios,
toda esa emoción,
todas esas dudas disipadas,
en un simple beso.

¿Saben cuál es mi parte favorita de los besos?
el instante previo a esto,
ya saben,
cuando se están riendo,
y de repente esa persona te observa,
se acerca levemente a ti,
hay un pequeño espacio que los separa,
y ambos suspiran,
porque saben lo que va a ocurrir.

Lo que sigue, es otra historia.

Quiero hablar un poco del momento de complicidad
entre dos personas,
en donde no hacen más que reír,
o tal vez una de ellas está afligida,
y solo necesita que alguien la escuche.

En donde un acto,
una simple acción
puede ser capaz de reparar un mundo.

Hablo de cuando está sonando tu canción favorita
y él corea exactamente la parte de: "Beauty queen of only eighteen",
cuando  hace el ademán de tocar la guitarra,
aún cuando no tenga idea de cómo sostener un instrumento,
y los dos no pueden dejar de sonreír.

Ya saben,
de aquella fiesta
en donde te sentiste el centro de atención
porque él no te sacaba los ojos de encima,
y tuvieron que correr afuera con la excusa de que necesitaban un tabaco.

De esas veces que has tenido que parquearte
porque es un pecado que él esté a tu lado
y tú no puedas mirarlo a los ojos.

No lo sé,
que contigo era yo,
tan simple y complicado como eso,
que no había máscaras,
y al carajo el qué dirán,
éramos tu y yo,
con nuestras estupideces de siempre,
con nuestro orgullo por delante,
con la manía de nunca ceder,
que nuestras citas siempre eran eso:
el momento previo a un beso.

En donde ves a la persona,
y sonríes,
donde imaginas que no quisieras a nadie más que a él,
que a él viéndote,
y lo pillas mirándote,
con esos ojos de nunca saber qué hacer después,
como ese instante antes del beso,
que es mucho mejor que eso.

Yo a él nunca lo besé,
pero
¿se imaginan cómo hubiera sido?

miércoles, 11 de julio de 2018

Confesiones.


Confieso que me da miedo,
que me das miedo,
que es increíble como el paso del tiempo
no ha borrado las canciones que sonaban en tu compañía.

Que me da miedo,
como entran y se van personas,
como ya no me hablo con amigos de años,
que mis primos ya no saben de mi vida,
y que a pesar de todo,
tú,
sigues aquí.

Confieso que me da miedo,
que un día de estos,
no me abras la puerta,
que ya no reciba un mensaje tuyo,
que no pueda sorprenderte en la salida del trabajo,
que ya no podamos reírnos en el asiento trasero de tu coche,
que ya no deba inventar excusas tontas para salir a rescatarte a las tres de la mañana

Confieso también,
que me da miedo tenerte muy cerca,
pero me aterra tenerte muy lejos,
no te vayas nunca.

Me da miedo que un día descubras
que no soy tan mágica como crees,
que te aburras de mis manías,
y de mis gustos raros,
que decidas no leer más poesía,
que basta de Fredi,
de León,
de Vicente,
y de Josean.

Que estás harto de mi música,
y de mi idea de ser vegetariana,
que ya no te gustan los gatos,
o quedarte en el sofá los viernes noche.

Que tengo miedo.

Confieso que no te has ido,
y yo igual estoy echándote menos,
que soy una cobarde por no ir ahora mismo a buscarte,
¿qué hacemos?
si tengo miedo.

En unos meses estaré arrepentida por no haber hecho algo a tiempo.

Sé que te voy a perder,
lo confieso.

Haz algo al respecto,
por favor.