lunes, 28 de septiembre de 2020
Pequeños triunfos.
viernes, 18 de septiembre de 2020
¿Cómo se ve el amor?
encender la radio y que esté sonando tu canción favorita.
Es que te pregunten por la felicidad,
y tu la tengas en la puerta esperándote cada noche al llegar.
Es cada cerveza fría,
cada café caliente,
es estar en tu lado de la cama e inmediatamente buscar los pies de la otra persona.
Es el color rojo del cielo,
el azul del mar,
el camino a casa.
Son las estrellas titilando en un cielo cubierto de una luna preciosa.
Es la copa de vino,
es la noche de viernes escuchando Belerofón,
es Pablo Alborán,
Vicente García,
Drexler
sonando de fondo.
El amor son los ojos de mamá,
el abrazo de papá,
es retrasar la alarma cinco minutos para un último beso.
Es cambiar a la derecha,
y a la izquierda,
es ir en zig zag,
es un frenazo de sopetón.
Son los besos en un semáforo en rojo,
las risas nerviosas
las miradas cómplices.
Es que todo tenga sentido sin ti,
pero que todo marcha un poquito mejor cuando estás tú de copiloto.
Es Benedetti escrito en servilletas,
es el telón abajo y los millones de aplausos
después de haber visto una obra preciosa.
Es el concierto de tu cantante favorito,
las borracheras a las tres de la mañana con tus mejores amigas
riéndose de vidas pasadas.
Son esos días en los que no hay fotos,
publicaciones en instagram
comentarios en perfiles,
es cuando estás muy ocupada siendo feliz
como para tener tiempo de revisar tu celular.
Es cuando pasa el tiempo y solo puedes pensar:
"ojalá se quede siempre"
y que se quede siempre.
Es que uno sea uno,
pero que siempre sea mejor de a dos.
sábado, 5 de septiembre de 2020
18.
Con tantas deudas que pagar,
trabajo que cumplir,
responsabilidades que acabar,
en cómo siento que la vida me pesa tanto, últimamente.
El vino ya no soluciona nada,
la cama sigue gigante,
y esta casa tan grande.
Y cuando todo se me hace imposible,
pienso en mis dieciocho,
y en lo fácil que era todo.
En los bailes de salón,
en los besos sabor a ron,
en todas mis primeras veces,
En los miles de viajes por hacer,
en los 101 planes por cumplir,
en que el mundo estaba a nuestros pies,
y nosotros decidimos hacerlo bailar.
Todo era sencillo,
tocábamos la luna con solo estirar los brazos.
Y cuando pienso en mis dieciocho,
apareces tu:
cantando "she will be loved"
diciéndome que era tu princesa of only eighteen.
Que podría ser tu groupie,
tu fan número uno,
que conoceríamos Europsa
que cantarías en bares, en estadios,
que ganarías un Grammy,
y que a lado mío y de tu guitarra la vida parecía tener sentido.
Pienso en todas las veces que veíamos nuestro futuro juntos,
una casita en el campo,
tres perros,
"vamos a tener una librería,
tú serás la escritora estrella, con tres best sellers"
-decías-
y yo te imaginaba a ti,
con tu guitarra en mano,
cantando para el público,
Y los años pasarían,
y tu mano y la mía
bailarían juntas a través del tiempo..
Pero la vida pasó y tu no pasaste con ella.
Ahora todo lo veo difuso,
no más Madrid,
no más auroras boreales,
no más planes de comerme el mundo,
no más libros en estanterías.
Y aunque no tengo idea,
dónde podría estar en cinco años,
me gusta creer,
que sea donde sea,
vas a estar tú,
esperándome.
Con tu guitarra en mano,
diciendo que condujiste por horas,
y horas,
para terminar en mi puerta.
Que sigo siendo tu princesa of only eighteen.
Quiero creer que a pesar de los años,
de los sueños sin cumplir,
eres tú,
seguirás siendo tú.
viernes, 7 de agosto de 2020
Kilómetro 0.
Siempre estuve acostumbrada a la velocidad,
marcha en 5,
120 km por hora,
el viento despeinando mi cabello.
Trabajo de diez horas,
clases,
libros por leer,
mil y un responsabilidades.
Vino los sábados,
amores de domingo,
compromisos familiares.
Todo muy deprisa,
todo.
Rutina inquebrantable,
horarios estrictos,
agendas,
post it por doquier.
Café,
mucho café.
Mi vida iba siempre rápido,
no tenía tiempo para un respiro,
para un día de descanso,
admirar el cielo azul,
estar enamorada de la vida,
de nuevo.
Y entonces apareces y te conviertes en mi punto de descanso,
en mi hombro para tomar una siesta,
en la noche de navidad,
cuando las luces se apagan y te sientas en el sofá a tomar chocolate caliente,
mi fogata en medio del invierno.
Todo va más despacio.
Entonces entiendo que para avanzar,
también se necesita descansar,
bajar la velocidad,
apreciar el paisaje.
Ahora eres tú a quien admiro en cada viaje.
Mi punto de partida,
mi kilómetro cero.
domingo, 2 de agosto de 2020
Alguien más grande que nosotros.
martes, 14 de julio de 2020
Si hoy.
He escuchado una nueva canción de Sadness ¿sabes?
se llama "cuando todo esta bien"
y se dibujó tu rostro cuando sonó.
Como suele pasar cuando escucho una canción de amor.
Y de lo mal que salió.
Y aunque siempre he dicho que no me arrepiento de nada,
porque arrepentirse es perder el tiempo,
y bueno,
yo no pierdo el tiempo.
Si me arrepiento de algo.
De ti.
Del tiempo.
De que no hubo suficiente tiempo de ti.
Si pudiera cambiar algo;
no te conocería hace cinco años,
ni en esa fiesta,
ni de la misma forma.
Te conocería hoy,
o un año después,
celebrando mi ascenso,
con una copa de vino en la mano.
Con un camino trazado,
con mil planes por cumplir,
y con la idea de que me acompañaras siempre.
No con 19 años,
oliendo a cerveza,
atascada en una vida que no me gustaba.
No con las mil inseguridades rondando en mi cabeza,
no con 1200 km separando nuestras puertas.
Nuestra primera cita sería en un café ¿sabes?
o escuchando un recital
o tal vez en un concierto,
y luego no me besarías porque todo era demasiado perfecto
como para arruinarlo de esa forma.
Y así empezaría.
Y lo sabríamos.
Los dos habíamos llegado a puerto seguro.
Si hoy sería el día en el que te conozca,
me pondría ese vestido negro que sé que te gusta,
y ebria recitaría ese poema que con el tiempo se volvió nuestro.
Si hoy sería el día en el que te conozca,
ya registraría tu número como: "el amor de mi vida"
Pero no es hoy.
Siempre será esa noche de viernes
con 19 años,
cantando una canción que ya ni recuerdo.
Y aunque lo hicimos mal.
Me quedaré en esa noche siempre.
En ese amor de verano.
Cuando todo estaba bien.
miércoles, 1 de julio de 2020
Cuenta regresiva
2,
3,
4,
5.
Bien Ale, respira; una vez más,
de mayor a menor.
5,
4,
3,
2,
1.
Bien, respira otra vez, agita las manos,
relaja los hombros.
Tranquila,
ya ves,
estás bien.
Las manos temblando,
los minutos corren lento,
empiezas a tener problemas al respirar,
te falta el aire,
eres consciente de todo,
tic tac
tic tac
10 segundos más,
lágrimas,
muchas,
y las manos no pueden dejar de moverse,
tic tac
tic tac
20 segundos más,
respira,
trata de respirar.
Y después,
después te duele el cuerpo,
pasas dos días en automático,
solo quieres dormir,
y llorar,
y dormir.
Y como por arte de magia un día estás bien,
o eso crees,
pero terminas agotada,
tan
tan cansada.
Estás tan rota,
que no tienes idea desde qué parte armarte,
perdiste tu punto de partida,
ya ni te reconoces,
entonces finges,
pretendes que todo está mejor.
Después de todo,
una mentira contada tantas veces,
se vuelve verdad
¿cierto?
o eso es lo que dicen.
5,
4,
3,
2,
1.
Vas a estar bien,
los vas a estar.
Debes esforzarte,
un poco más.



