jueves, 8 de diciembre de 2022

Si la ves

                                                                                                 Léelo mientras suena "si la ves" de Morat.

Te fuiste aquella tarde de miércoles
diciendo que era lo mejor para los dos,
sobre todo para mí,
pasé un año pensando que todo eso había sido una completa estupidez,
que fue una mentira para esconder tu cobardía,
que tal vez no me quisiste ni la mitad de lo que yo a ti,
te quería.

Un año después, 
tocó volver a casa,
y empecé a encontrarte en todas las calles,
en todas las cafeterías,
se que has preguntado por mí,
estoy segura que supiste el horario de mi vuelo,
cuándo volví,
y sé que me viste saliendo de aquel taxi y te pusiste nervioso.

Dile a Rodrigo que sea menos obvio la próxima vez,
y mira te voy a responder todo lo que hoy,
te estás preguntando:
¿mi trabajo?
va bien,
supongo,
no estoy enamorada de lo que hago pero sirve para cubrir mis gastos,
me cambié de piso,
aquel departamento era muy nuestro,
y olía mucho a ti,
tuve que dejarlo,
y dejarnos.

Sí,
he vuelto a escribir,
llevo ya cuatro meses sin que mis letras viajen hacia ti,
¿si aún me dueles?
la verdad,
no estoy muy segura,
tengo una certeza:
que hay un antes y un después de ti,
para bien o para mal no volveré a ser la misma después de aquella tarde de miércoles,
y ya acepté esa verdad.

Sí,
estoy con alguien más,
alguien que me quiere,
que se ríe de mis chistes y me compra poemarios,
¿lo quiero como a ti?
no,
para bien o para mal no volveré a querer a nadie como te quise a ti.

Sí,
aún llevo conmigo tu taza de café,
me la llevé a Nueva York,
llegué a la conclusión que era una estupidez deshacerme de todo lo que alguna vez formó nuestra historia,
porque puedo,
vaya que puedo;
puedo quemar las flores eternas que me regalaste el día de mi cumpleaños, botar a la basura esa luna llena que me bajaste en nuestra primera navidad juntos,
puedo cortar esa camisa azul que dejaste un día, 
y regalar todos los vinilos que escuchamos juntos,
pensando que eso, de alguna forma lograría que por arte de magia lo nuestro ya no existiera,
porque existió,
y aunque dolió,
fue real,
para bien o para mal somos de esos amores que nunca,
nunca se olvidan.

Mira,
por qué no me invitas a una cerveza y te digo todo esto mirándote a los ojos,
y le ponemos un punto final,
un final a la altura de esta historia que fue tan gigante.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Con el corazón roto.

No voy a escribir de política,
porque bueno,
yo no soy escritora,
ni política.

Pero es que me duele el corazón,
estoy rota,
mis sueños siempre han sido volar lejos,
hacer algo grande,
tener dos o tres best sellers,
volver a estudiar,
ver el mundo,
y volver;
mi sueño siempre fue volver al nido,
volver a casa,
porque esta siempre fue mi casa; 
pero es que ya no lo siento así,
o al menos ya no quiero que esta sea mi hogar,
porque no quiero vivir de esta forma,
con miedo,
con miedo a que me roben,
a que me maten,
o peor,
que un día no sea yo,
sea alguien a quien amo.

Eso es lo que me aterra todas las noches,
recibir una llamada en la que me dicen
que me arrebataron todo.

Nunca desee tanto poder irme,
como ahora,
coger el primer vuelo y no regresar ni a ver.

Porque me han quitado,
mis deseos de un futuro mejor,
porque ya no creo que existe eso,
al menos no aquí.

Estoy con el corazón tan roto.

Y escribo,
como siempre.


viernes, 21 de octubre de 2022

La forma en la que me miras




Ya no escribo, 
ni leo,
mis días empiezan a las seis de la mañana,
trabajo los sábados,
estoy cansada ¿sabes?

A veces siento que me ahogo,
que necesito un descanso,
que mi mal humor se apodera de todo,
estoy cansada ¿sabes?

Pero tú tienes esta forma de transformar las cosas,
en uno de esos viernes,
de cerveza y música en vivo,
te pregunté qué significaba para ti:
"esperanza"
-respondiste-
eres como esa promesa de días mejores,
¿no te parece eso peligroso?
-pregunté-
no,
te explico;
no me voy a morir sino estás,
eso lo sé,
la vida va a seguir girando;
pero es que todo está bien cuando está cerca,
sonriendo,
con esa cara de niña traviesa.

Mira, no he tenido una vida fácil,
eso tú ya lo sabes;
pero tú me haces creer que hasta eso ha valido la pena.

Tragué a seca y no pude responderte por varios segundos,
y como viste mi indecisión en la cara,
te apresuraste:
-mira,
para mí;
eres un barcito e medio de la nada,
con música que nadie escucha,
y al que casi nadie va,
ese bar que siempre cierran temprano,
pero cuando llegas te hace sentir en casa,
y quieres ir ahí todos los viernes,
y los sábados,
y domingos,
y los lunes,
*ya entendí
-dije riendo-

Mira, sé que un día ese barcito podrá nunca más abrir,
y encontraré un letrero enorme diciendo: CLAUSURADO
y me va a doler,
y pasaré mis viernes buscando un lugar que me haga sentirla mitad
de lo que ese barcito tan lindo me ha hecho sentir,
pero eso no me importa,
sabes por qué;
porque por días,
por meses o por años;
pude disfrutar del mejor puto bar de la historia.

Asentí, porque eso es lo que uno puede hacer
cuando alguien le dice te quiero de la forma más bonita que ha escuchado,
-otra cerveza- dije
esta la pago yo;
ves que sí eres la mujer de mi vida,
-respondiste riendo-

Y sí,
tal vez lo sea,
y si no
¿a quién le importa?
nos tenemos hoy.

jueves, 8 de septiembre de 2022

De esas.



Ella era de esas ¿sabes?
de las que se ríen y tú memorizas sus carcajadas,
de las que nunca piensa antes de hablar,
de las que corre gracioso,
y casi siempre se cae,
de las que se sabe todas las canciones que suenan en la radio,
de las que baila en lugares públicos, 
de las que lee poesía,
y ve series basura los domingos.

Ella era de esas ¿sabes?
de las que no se olvidan,
de las que todo el mundo quiere,
la que tiene pocas amigas y todas parecen una sola,
la niña de papá,
la que siempre pelea con su madre,
la que se queja de su trabajo y siempre llega puntual,
la que quiere estudiar diez maestrías,
la que cree en Dios y no en la iglesia,
la que llora por cualquier cosa,
y ríe por cualquier cosa,
la que siente mucho,
todo,
hasta los huesos.

Ella era de esas ¿sabes?
de las que creen en el amor,
de las que te hacen creer en él,
es tan mágica,
lo disfruta todo,
todo,
se maravilla con la luna,
con los días de sol,
de lluvia,
le gusta los atardeceres,
y beber cerveza,
y se ríe,
un montón,
hubiera matado por esa risa,
y ella nunca lo supo.

Yo la conocí un viernes cualquiera
con una copa de vino y su labial rojo
riendo,
porque ella siempre se reía,
y lo sabía,
era perfecta,
y yo,
un cabrón.

No la voy a olvidar nunca,
lo sé,
porque es de esas,
de las que se quedan,
siempre.

No se mucho de ella,
que se mudó a Madrid,
que alquila un pisito con una amiga,
un trabajo que le apasiona,
y que sigue vistiéndose como actriz de cine;
se que algún día se casará,
porque es de esas,
de las que merece que alguien la quiera hasta el último día de su vida,
tal vez tendrá hijos,
un perro y dos gatos,
alguno tendrá un nombre estúpido como solía contarme,
lo sé,
tendrá un librero,
una colección de tazas de café,
y discos de vinilo,
lo sé,
bailará en la sala 
y donde pise olerá a su perfume,
lo sé;
a veces me la imagino en su casa con vista al mar,
la imagino riendo.

Ella es de esas,
de las que no se olvidan,
ahora lo sé.

lunes, 29 de agosto de 2022

Me gustaría


Me gustaría que fuera más fácil ¿sabes?
me gustaría que si no respondes los mensajes, 
no se me ocurran 101 escenarios en donde estés haciendo las cosas mal,
me gustaría levantarme y no tener la sensación de que un día llamas y dices:
que ya no puedes hacerlo más.

Me gustaría que mi mente no divague,
no me diga unas 20 veces al día que no soy suficiente, 
que un día cualquiera te cansarás de lidiar con todo esto.

Me gustaría ser siempre aquella que conociste aquel viernes noche,
que bebía vino y decía que algún día iba a ser escritora,
que se reía mucho,
y tenía ganas de comerse al mundo.

Pero es que no soy ella,
no todo el tiempo,
yo soy la de los domingos y netflix,
la que se gasta su quincena en libros que no va a leer,
que se queja de su trabajo pero igual no va a dejarlo,
la que se salta las comidas y tiene ataques de ansiedad.

Se que no soy fácil, y te lo advertí.

Me gustaría que alguien se enamorara de ella también,
que me quisieran "con"
y no " a pesar de"
que me repita todos los días que no se va,
porque es eso lo que yo necesito,
que yo soy de planes,
y de vivir organizada,
que la vida a veces se me viene grande
y habrá días en los que yo solo quiera llorar.

Me gustaría que respetara mi espacio
pero que también me abrazara,
que aunque a veces no lo entienda,
porque no lo va a entender,
este ahí,
siempre.

Me gustaría que alguien quisiera con toda su alma lo que yo me empeño en odiar.

Me gustaría que esa persona fueras tú.

domingo, 14 de agosto de 2022

pero yo te miraba más bonito.

 


Te he visto con ella y a escondidas he sonreído.

Que sí,
que es más guapa,
que tiene un trabajo estable,
muy probablemente no tenga deudas,
y no llegue con las justas a fin de mes.

Tal vez a ella no le atormente mil y un cosas a la vez,
ni tenga problemas para dormir,
tal vez su autoestima no esté tan rota que necesite escucharte 
decir que la quieres una y otra vez,
ni tengas que andar en puntillas por si nuevamente vuelva a colapsar.

Tal vez ella no tenga que ir a terapia cada mes,
tal vez ella sea más paciente,
y puedan hacer planes,
ir de viaje,
y asistir a conciertos,
tal vez a ella no le de miedo las multitudes
ni se quede sin aire con los cambios.

Tal vez quererla sea algo tan fácil.

Pero te he visto con ella y no he podido evitar sonreír.

Porque es perfecta,
porque lo tiene todo,
sí;
pero yo te miraba más bonito.

jueves, 4 de agosto de 2022

Ya no te tengo miedo.



Han sido ocho meses de subidas y bajadas,
de aprendizaje,
de no siempre hacerlo bien,
de olvidarme
y recordarme otra vez.

No ha sido fácil,
mi cabeza me sigue jugando malas pasadas,
a veces no duermo,
lloro un montón,
imagino los peores escenarios,
y solía tener miedo,
muchísimo.

Ya no.

Recuerdo que una vez me dijeron:
"la ansiedad viene a enseñarte muchas cosas"
y en una de esas crisis en las que pensaba que iba acabar conmigo;
pensé:
pero yo no quiero aprender un carajo.

La odio,
la maldigo,
y obvio,
no agradezco su llegada,
pero hoy,
ya no le tengo miedo.

Ya no.

Ya no me da miedo que un día llegue y se instale una temporada,
porque se que un día me voy a levantar de esa cama y lucharla,
porque se que puedo,
siempre puedo,
no me da miedo que las personas se vayan porque un día,
todo esto les quedó grande;
porque los que me dan la mano y me ayudan a respirar en medio de una crisis,
sé que serán las que se queden,
y esas personas son las que quiero que caminen conmigo en este viaje.

Mira,
ya no te tengo miedo,
puedes llegar,
nos tomamos un café,
y te explico por qué te detesto a veces,
y también lo mucho que me has enseñado estos meses,
de mí,
y de todos los que me rodean,
y eso,
sí que ha sido un viaje maravilloso,
me has hecho agradecida,
me has enseñado a vivir en el presente,
yo,
que siempre he vivido en el futuro,
me has enseñado a perdonar(me)
a respirar,
a saber que soy mucho más valiente de lo que pensaba.

Yo quiero ser grande,
gigante,
y ahora entiendo que para eso es necesario derrumbarse,
caerse,
equivocarse,
una y otra y otra vez,
hasta aprender hacerlo bien.

"No hay mejor maestro que el dolor"
-suele decir mi madre-
y hoy,
yo le creo.

Escribiré un libro que nació desde mi dolor,
desde mi incomprensión
y desde mi soledad,
porque eso es lo bonito del arte,
cuando la tormenta pase (porque pasará)
tendré pruebas de que sobreviví,
que lo logré,
que puedo,
porque yo siempre puedo.