miércoles, 24 de agosto de 2016

Pero sigo aprendiendo


Cuando soplo mi vela de cumpleaños,
sigo pidiendo el mismo deseo,
aún persigo a la luna con la mirada
mientras voy en autobús de regreso a casa,
sigo amando con locura los cielos estrellados,
y de vez en cuando le pido a las astros que regreses.

Y eso de aprender de mis errores se me da fatal,
porque los cometo una y otra y otra vez;
y que en la tercera va la vencida,
es una vil mentira;
yo voy por la quinta y debo admitir que estoy en desventaja.

He perdido la cuenta de las personas que he dejado ir,
con la esperanza de quedarme con las adecuadas,
hasta el día de hoy,
sigo sintiéndome sola.

He perdido oportunidades,
sonrisas,
sueños,
he soltado amores,
he dejado pasar el tiempo,
y aún no logro descubrir quién soy.

He afrontado mi miedo a las alturas,
ya no me asusta la oscuridad,
pero he adquirido nuevas fobias,
unas peores.

Se me ha olvidado el camino a los lugares
en los que alguna vez fui feliz,
a veces olvido caminar hacia adelante,
y acabo cayendo en los huecos del pasado.

Aún espero encontrarme,
en algún poema de Bécquer,
en alguna canción de Alborán,
en alguna de esas veces en las que dije te quiero,
aún espero encontrarme,
encontrarte,
perderme,
perdernos,
juntos.


domingo, 21 de agosto de 2016

Loco.


Es que no, no quiero dejarte en paz;
no quiero que pases tranquilo,
quiero que te preguntes por qué esa vez no te respondí el mensaje,
por qué no te hable durante todo el día,
y de repente al irme me abalancé para darte un beso.

Quiero que despiertes pensando en mi,
que al dormirte mis ojos aparezcan en tu mente,
y que el sonido de mi risa te acompañe durante todo el día.

Quiero que al escuchar una canción de Birdy
siempre me imagines cantándote al oído,
que al pasar por una librería se te agite el corazón
por la pequeña probabilidad de que yo esté ahí.

Que cuando tomes café siempre pienses que lo detesto dulce
que te acuerdes que odio los bordes de la pizza,
y que cuando algo no me gusta suelo revolotear los ojos.

Quiero que te enojes cuando me veas reír con alguien más,
que te ponga enfermo el pensar que alguien más me roba el aliento,
quiero que me celes sin sentido,
que me llames borracho diciendo que estás pensando en mi.

Te quiero loco,
completamente loco,
pero por mi.

domingo, 7 de agosto de 2016

Quiero contarte.


Quiero contarte una historia,
una con final feliz,
una que termine con alguien diciendo "te quiero",
una que borre todas las lágrimas que alguna vez te derramé.

Quiero contarte una historia,
una que me gusta crearme una y otra y otra vez en la cabeza,
ésta no entiende que ya te fuiste,
y que no tienes planeado volver.

Quiero contarte una historia,
una en la que la protagonista no sea tan terca,
una que tenga el coraje de decirte que está completamente enamorada de ti,
una que no sea tan cobarde.

Quiero contarte una historia,
una que tenga un príncipe azul,
uno que quiera sólo a una,
a ella,
a esa chica que te mira de reojo,
que se sonroja cada que le dices que está preciosa,
que se ha aprendido todas las canciones que te escucha tararear,
que te piensa todos y cada uno de los días.

Quiero contarte una historia,
la nuestra,
o bueno la mía,
la que me he inventado,
para convencerme de que en algún momento,
algún día, no sé algún microsegundo tu estuviste igual de loco que yo,
por mí.

sábado, 30 de julio de 2016

Mentiras.


Quiero decirte que no quiero saber nada más de ti,
ni de los domingos de lasaña,
ni de los partidos del Real Madrid,
ni los viernes de cerveza,
ni de las alitas bbq que tanto te gustan,
ni tus llamadas cuando vas borracho,
y juras que soy la única que te hace suspirar,
ni de tus ojeras,
ni de tu sonrisa después de besarnos,

No quiero que me vuelvas a llamar,
ni a escribir,
ni tus "te veías preciosa esta tarde",
no quiero desvelarme hasta las dos de la mañana
escuchando tus notas de voces tocando la guitarra,
sabiendo que debo levantarme temprano al día siguiente.

No quiero que me desees suerte en mis exámenes,
ni que me preguntes si ya comí,
o si llegue bien a casa,
o si sigo extrañando a mis padres.

No quiero fogatas,
viajes,
planes,
terrazas,
ni que me dediques alguna canción tonta de Taylor Swift.

No quiero más fotos ridículas,
y que siempre te quejes de que sales mal,
no quiero más cosquillas,
ni abrazos por la espalda,
ni risas escandalosas.

Mejor me río,
casi me lo creo;

lunes, 25 de julio de 2016

Confesiones


Y hoy temprano de fondo sonaba:
"en la mañana cuando despiertas me gusta creer que piensas en mi"
me gusta pensar que al igual que yo,
estas igual de desesperado por saber cómo ha ido mi día,
que de vez en vez lees esos mensajes que solíamos mandarnos
diciéndonos lo mucho que nos queríamos,
que cuando besas a alguien más de repente te entran esas ganas locas
de encontrar mi esencia en esa boca.
Que estas así como yo: extrañándome como un maldito enfermo.

Pero al final del día,
toda la verdad sale a la luz,
lo poco de cordura que me queda me dice: que tú ya no estás,
y que yo ya no tengo por qué quererte;
y que no,
que tú ya no escuchas mi canción favorita,
y que la luna se la dedicas a alguien más.

Por primera vez,
no voy a hablar de sentimientos ajenos,
no voy hacerme la fuerte,
ni hacer alarde de una valentía que no existe,
no voy a tratar de convencer a todo el mundo que hasta estoy mejor sin ti,
esto de mentir estos días se me ha dado fatal.

Que estoy cansada, exhausta de sentir tanto por alguien que no siente absolutamente nada.
Díganle al amor que me rindo.

viernes, 8 de julio de 2016

Perdida.


Se han cerrado las puertas de sopetón,
se ha escapado por la ventana,
con la esperanza de encontrar un rumbo,
acabó más perdida que antes.

Ha corrido sin regresar a ver,
y se ha terminado raspando las rodillas,
se ha tragado sus lágrimas y sigue caminando,
cada kilómetro que recorre consigue causarle dolores de cabeza,
cada señal de "stop" hace que se pregunte si en realidad es esto lo que quiere en su vida,
cada semáforo hace que quiera sentarse a llorar,
y se siente como una niña a la que le esconden sus libros de princesas.

Y todos esos miedos que guardaba escondidos en alguna parte de su cuerpo,
amenazan con salir, sus pies no responden y su dolor últimamente parece tener vida propia,
todos los muros que alguna vez construyó parecen romperse,
está más frágil que nunca.

Tranquila cariño, paso a paso;
vamos despacio porque vamos lejos,
que uno no aprende a ser fuerte de la noche a la madrugada,
pero hay veces que a ella le ha tocado intentar esa mierda.

Se mira al espejo y sólo observa a una niña frágil,
que ha hecho una promesa a los suyos y está a punto de darse por vencida,
que tiene el vicio de echar de menos los abrazos de su madre,
"vas a llegar lejos" retumban las palabras de su padre,
y ¿qué si ella no quiere llegar lejos?
y ¿qué si ella lo único que la mantiene respirando es la esperanza
de ver otro atardecer en la playa? pero eso a nadie le importa.

Pide a gritos un salvavidaa y lo único que ha encontrado es una hoja de papel,
inventa historias con finales felices,
hace creer que es fuerte,
por ahí le contaron que si te mientes constantemente hasta te lo terminas creyendo,
ella aún espera eso.

lunes, 27 de junio de 2016

Tú y no otro.



Porque tienes mi corazón en tus manos,
y lo cuidas como si fuera el mejor tesoro robado;
porque no me da vergüenza decir que me he enamorado completamente de ti,
y que por ti he vuelto a ser una niña que no tiene miedo a nada,
porque cuenta con algo seguro al cruzar la puerta: tú.

Porque cada vez que te veo sonreír, me entran unas ganas de recitarte todos los poemas que alguna vez me aprendí,
susurrarte bajito "te quiero" de Benedetti,
y cantarte despacito "Disfruto" de Carlita Morrison.

Por ser la razón que me falta,
la paciencia que no tengo,
las ganas de lanzarme directo al precipicio,
con la seguridad de que estarás tú para sujetarme,
y si no que estarás para caernos juntos.

Porque a tu boca ningún verso parece hacerle justicia,
porque has convertido los domingos en mis días preferidos de la semana,
porque por ti he aprendido a cocinar,
a reír los lunes,
porque mi prenda favorita ahora es  esa camiseta de tu equipo preferido,
así yo deteste el fútbol;
y he aceptado que me regales flores,
solo porque a ti te encanta hacerlo.

Porque estoy infectada de ti hasta los huesos,
porque eres mi enfermedad,
mi cura,
mi locura;
y todo en uno.

Porque todo está bien cuando tú estás cerca.

Por eso tú, por eso siempre tu.